A través de la historia de Benjamin, la película explora temas como la identidad, la mortalidad y la búsqueda de la felicidad. La experiencia de Benjamin lo lleva a cuestionar el propósito de su vida y a encontrar significado en un mundo que no entiende su condición.
El Curioso Caso de Benjamin Button: El Tiempo al Revés y la Belleza de la Fugacidad pelicula el curioso caso de benjamin button
Cuando se habla de , es imposible ignorar cómo revolucionó los efectos especiales. La primera media hora muestra a Benjamin como un "anciano" de 1.20 metros de altura, con la cabeza de Brad Pitt digitalmente superpuesta sobre el cuerpo de un actor anciano (Tom Everett) y actores enanos. Pero la magia real ocurre cuando Benjamin "joven" (con el rostro rejuvenecido de Pitt por computadora) monta una motocicleta o baila ballet. A través de la historia de Benjamin, la
Allí, es encontrado por (Taraji P. Henson), una empleada de gran corazón que decide criarlo como suyo, declarando: "Eres una criatura de Dios, sin importar cómo te veas" . La primera media hora muestra a Benjamin como
Ganadora de varios premios Oscar, incluyendo Mejor Dirección de Arte y Mejores Efectos Visuales.
The Curious Case of Benjamin Button endures because it is not a science fiction film, but a humanist fable. It teaches us that everyone is, in a sense, aging backwards, because none of us know the future and we all arrive at the end with more memory than anticipation. The film’s final, whispered narration—“Some people are born to sit by a river. Some are struck by lightning. Some have an ear for music. Some are artists. Some swim the English Channel. And some know buttons. Some know Shakespeare. Some are mothers. And some people, dance”—is a gentle litany of ordinary lives. Benjamin’s extraordinary case simply illuminates the extraordinary within the ordinary: that to live, and to love, is to accept the tragedy of impermanence as the price of beauty. And that, the film suggests, is more than enough.